A veces leo poesía barata para inspirarme, de esa que la gente
reparte en cualquier parte, a la salida del metro o en alguna calle escondida
del centro, a veces aparece Bertoni u otro poeta más enfermo, a veces solo
pienso en ti y un leve suspiro explota en pequeñas letras que te llaman,
generando un poco más de poesía barata, quizá un poco triste, con hedor a
miseria. A veces, solo a veces, recuerdo tus ojos casi imprecisos, como mustios
recuerdos que me inspiran.