A lo lejos veo un lucero,
caminando por el profundo desierto, Rolling Stone suena llenando mi mano, juego
a ser feliz, jugamos a estar en paz después de todo, sin nada que decir,
mirando el mar, sin nada en los bolsillos solo recuerdos, mientras una briza
tibia nos golpea la cara y sin nada, lo tenemos todo.