sábado, 14 de abril de 2012

4ta

Tu, eras el sol, la luna, las estrellas y nunca pude escapar de ti. Hubo un día la esperanza de que nada de esto pasara, que todo fuera distinto, pero después de todo, me acostumbre a llegar tarde siempre, a olvidar sin querer, a perdonar sin hacerlo, a llorar sin lagrimas, había una vez felicidad en nosotros, silencio. Dejame oirte en la distancia y pensar que a pesar de todo y de todos, estas acá a mi lado, mirando el mismo cielo que yo veo, que estas acá a mi lado  callada buscando mis ojos y yo los tuyos, amandome como siempre yo te he amado.