sábado, 17 de diciembre de 2011

Again




Cuando te vi - como dante- un extraño silencio, oscuro y frio llego al centro de mí, mi pecho apretado, mis ojos tibios, todo aquello dejo de ser y su totalidad fuiste tú, ¿Cómo podía ser así? Quizá el amor no se entiende, no se vislumbra explicación razonable por tal traición al sentido, a la racionalidad pura, y en esa mezcla, entre ágape y eros, viví siempre en ti, contigo y sin ti, camine por todos estos días sintiendo que todo y nada tenía sentido, que aquella donna angelicata que eras tú, me sacaría de todo este mundo, de todo este in-mundo, eras el ángel que esperaba y que espere (grave error).
Pero, todo esto no es idealidad ilusa, no es construcción falsa de la realidad, es poner los pies en una nube que jamás llegaría a sostenerme, el amor es eso en definitiva no?,  te vi venir, donna angelicata, pequeños pies, fina figura y todo mi mundo tembloroso sucumbió ante ti,  pensé en mi ágape-moral que no debí amarte, pero lo hacía a cada instante, pensé en mi eros que la idealidad entera se mostraba ante mi encarnada, mas todo, todo carecía de sentido. Eras y eres de otro, otros brazos te estrechan, otros labios te besan y yo, yo vivo sin poder hacer nada ante eso.
Esa donna, ese ángel que espere ha muerto, o quizá nunca vivió realmente, solo habito mi intelecto o ese pecho que se estrechó cuando te vi por primera vez. Nunca fue mía, y nunca lo será, y en ese afán de pertenencia, de dominio sin sentido, te perdí con lo poco que eras mía, siempre fui igual por lo menos, un odioso empedernido, y tú no lo hacías nada mal.
Alguna vez te dije que eras un amor platónico, en el sentido de perfección, de idealidad como reflejo de algo que subjetivamente era perfecto, sin embargo, después de todo –objetivamente-  no lo serias, pues las metas jamás se cumplieron, y debe ser o es, porque en esa perfección o idealidad sigues siendo mujer y no idea, sigues siendo tú, por más que te acerques a esa perfección que vi o que veo a veces, a esa diferencia tuya con la generalidad, a esa maravilla que siendo mía en la idea, nunca lo fue. Maldita dualidad de la vida, del mundo, de todo, malditos sentimientos que hacen que todo aquello que es tan simple se convierta en conflicto y dolor.
¿Que se ama, cuando se ama?  es la pregunta final, aun nadie lo debe saber y no soy excepción, aun no sé qué vi en ti, cuales son todas o la cosa que me hizo entrar en esto, pura biología o metafísica barata, y ha sido tan difícil liberarme, vivir de nuevo sin que tu estés presente, y es que estarás en mi vida para siempre, aun sin querer, aun queriendo olvidarte, yo no debía de quererte, yo no debía de quererte y sin embargo, te quiero! Diría Poveda, con ese nombre tuyo que se adentra en la sangre, como una rosa de nieve.
No sé en qué momento, en que juego astrológico se confundieron nuestras vidas, ese instante maldito, es foto, ese amigo tuyo y mío que propicio esta historia, esta pequeña historia que con esta carta, espero llegue a su fin, al menos físicamente, porque estarás un largo tiempo en este pecho estrecho por tu ausencia, por el fracaso.





viernes, 16 de diciembre de 2011

Luz de tragedia

¡Ya veo!...¡Luz en las tinieblas!...

Euripides.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Black

(19:50) Media tarde, una fría brisa abraza las calles de Santiago y escribo desde la ventana lo que quizá, sea lo último que te dedico, el cigarro se apaga lentamente como esta tibia nostalgia que siento, las mañanas que te tuve, los cálidos besos que nos dimos, todo quedo atrás y miro el futuro que nunca llega, esos malditos sueños, esas locas promesas jamás cumplidas. En el suelo, en el ínfero cruento que me espera, los días avanzan, empujados por esa fuerza sobrenatural que los controla, aun te espero, como siempre fue, pero ahora más cargado de decepción que antes, hundido en este pequeño sillón rojo que te contuvo alguna vez, dormida. Tengo sueño, es hora de decir adiós, de olvidar lo que se pueda, es hora de volver a soñar…te quiero Rh.

martes, 13 de diciembre de 2011

Black sound

5-04.- Hace días pensaba, que voy a hacer con todo esto, ha sentido tantas cosas en tan corto tiempo, han pasado tantas cosas en solo unas pocas semanas, tanta gente, tantas palabras, todos ellos, todo yo, cuál de todos con menos sentido, solo tú, un sentido que no era, una palabra que no fue, un sentir equivoco, todas esas cosas que como en Rashomon, hacen perder la esperanza en el ser humano, vil estrategia todo, amargos caminos, y es ese el sentido trágico de la vida, las malas yerbas, los miserables hombres que funcionan, la maldita vida que nos deja en el camino.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Black

2012.- Una estrella oculta se dejó ver un día de primavera a media tarde bajo el sol, eras tú que aun estas, media oculta, media visible, media esquiva, media cómplice, al fin y al cabo estas, aun en la distancia, aun en la ausencia, estas, y me digo, vieja julia de mierda!....porque no contesta su maldito teléfono, porque!, y es pura ansiedad de tenerte, de saber, de visiblemente hacerte mía y parte de mí.

Black later

2666.- He tirado las flores encima y pierdo mi alma como ya lo hice antes, estas tan cerca y tan lejos a la vez, yo quería volar contigo y me has cortado las alas antes de arrancar, soñándote o tratando de fenecer sin ti, hundido en este molinillo que avanza con el paso de los malditos segundos sin vuelta atrás, suena oasis en el auricular y las pequeñas lagrimas que salen de mi, te recuerdan, te extrañan en cada centímetro que avanzan. Recuerdo las tibias noches, cobijado en tu seno, hambriento de ti, estático en este sillón rojo que tiene tu olor, tu presencia toda, tus sueños que no fueron míos, tu ojos ávidos de nostalgia, tu pelo suelto, tus pequeños pies, tu voz. Aguantando el sopor de las noches en Santiago, las calles, los días, todo me recuerda a ti, tus manos sudorosas, tus labios, todos fueron míos por unos pocos instantes y flote, las luces lo recuerdan desde esta ventana sucia, el humo de los cigarrillos que se clavan en mis atolondrados ojos y me hacen llorar, fumando, tratando de acortar esta estúpida vida que sin ti, a cada momento deja de serlo.